[./index.htm]
[Web Creator] [LMSOFT]
Inicio
Desde siempre sentí una extraña fascinación por observar, e inmediatamente a continuación por conceptualizar los detalles y las imágenes. Mi atención se ve en todo momento sacudida y atrapada por las millones de sensaciones visuales que el mundo nos va ofreciendo a cada instante.

Y estas imágenes que me van secuestrando la atención constantemente proceden con frecuencia de los rincones más heterodoxos, y de los más agresivos visualmente, de aquellos lugares poco comunes, o de aquellos que de tan comunes como son, no acostumbramos a mirar. Me atraen por igual los rostros que rompen su armonía con un gesto o arruga que lo identifica entre millones de rostros iguales. Y los espacios abiertos, los que cambian, los que hablan. Me siento incómodo acoplado en rebaños sociales, o encerrado entre paredes que no me dejan seguir capturando imágenes y detalles más allá de ellas; y se convierte en una necesidad tener que moverme constantemente y escaparme de sendas demasiado pisadas.

Por azares del destino, la Geografia confluyó aquí como el vehículo ideal para justificar esta necesidad. Y amparado en la que habría de convertirse en mi profesión, puedo permitirme el lujo de disfrutar y observar la pequeña porción del mundo que me rodea. A mordiscos, trato que esa porción de mundo conocido sea cada vez un poquito más grande, pero salvo que exista la reencarnación sucesiva como dicen los taohistas -y no terminaron de convencerme aún- me temo que es tarea absurda querer llegar muy lejos.

Así, me siento cómodo durmiendo en la habitación de una pensión; viajando en coche, tren, avión, barco o bicicleta; sabiéndome perdido en algún bosquete de encinas; paseando por una nueva ciudad o por un barrio hasta entonces desconocido de mi propia ciudad.

Con todo lo anterior, supongo que era inevitable que terminase dejándome enganchar por la fotografía, tal vez como una manera de justificarme que no ando simplemente con la vista perdida, sino que realmente hay algo por mirar ahí.
Luego llegarían mi primera Nikon, mi entrada al grupo fotográfico Aula7, alguna exposición individual y colectiva, y en cierto modo, la institucionalización de mi obsesión por lo visual.

Se trata de ver, e imaginar.
antonio gallegos, fotografías

imaginar
rue, 2007